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Las grasas que poseen los piñones se distinguen por su alto
contenido en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados
y dentro de estos últimos en particular por los ácidos
linoleico y linolénico, ácidos indispensables que no son
sintetizados por el organismo humano, pero cuya presencia es
muy necesaria para la normal actividad del organismo. Los
más sensibles a la falta de estos ácidos son los niños.
Además el piñón no tiene absolutamente nada de colesterol.
La riqueza de microelementos minerales es impresionante,
contando con sodio, potasio, calcio, magnesio, hierro,
fósforo, zinc, cobre, manganeso, destacando de modo muy
especial la cantidad de magnesio y superando en cantidad de
fósforo a las más ricas fuentes vegetales como frutos secos
igualando a las habas de soja.
Respecto a las vitaminas, los piñones tienen, como otros
frutos secos, vitamina A, que contribuye al crecimiento y
desarrollo del organismo. Contiene también complejos de
vitamina B y D que estabilizan el sistema nervioso, mejoran
la composición de la sangre y tienen efecto favorable sobre
el tejido cutáneo. Los piñones son especialmente ricos en
vitamina B1 (Tiamina), y vitamina B6 (Piridoxina) que
incrementan la resistencia del organismo hacia la radiación.
Los piñones tienen gran interés por la vitamina E
(Tocoferol) y la vitamina F (ácidos grasos insaturados,
sobre todo el ácido linoleico) portadoras estas vitaminas de
lo que los griegos significaban como productoras de
descendencia. Por la falta de vitamina E se altera el
proceso de utilización de la grasa en el organismo humano,
cesa la generación de leche en las madres lactantes,
elevándose también la predisposición a la arteriosclerosis.
La cantidad de vitamina E presente en los piñones supera a
la de las nueces, almendras y cacahuetes.
Los piñones ayudan cuando se tiene hipertensión y
arteriosclerosis. También tienen efectos positivos cuando se
tiene acidez estomacal o péptica y úlcera de duodeno.
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Recientemente, los científicos aseguran
que los piñones ayudan a mantener una alta capacidad de
trabajo, mejoran la composición de la sangre y previenen la
tuberculosis y la anemia. El consumo de 100 gr. de piñones
complementa de forma importante las necesidades diarias para
el organismo humano de aminoácidos y otros microelementos. |
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